Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

el rincón de violante

Acerca de

Desde este humilde espacio cibernético, donde todo es posible, regalo palabras para explicar una parte de la vida (¿docente?). Se puede leer, se puede opinar e incluso se puede disfrutar.

Búsqueda

Enlaces

Bitacoras:

Categorías

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com

Viernes, 11 de noviembre de 2005

Colgando cuentos en un parasol (entre el estado de shock y la relajación absoluta)

El hecho de que ya no hable de mi crédito variable de 1º de ESO (“Cuentos y leyendas”) no significa en absoluto que ya haya acabado o que no me supongo una tortura similar –supongo yo- a las que llevaban a cabo los inquisidores. Yo no sé cómo reaccionaría Torquemada si lo soltáramos en un aula de éstas, pero por si se le ocurriera reencarnarse, ahí van unos humildes consejos.

Como reza el título (bimembración concienzudamente programada) el crédito se divide en 2 partes. Ahora estamos acabando la de los CUENTOS. Para cerrar esta sección, elegí unas cuantas sesiones de microcuentos. Pues bien, se me ocurrió la feliz idea de que, una vez escritos por ellos, los pasaran a unas tiras de cartulinas de colores. Éstas las hemos plastificado con la idea de horadarlas para colgarlas de un cordelito. Y todo junto será llevado a un armazón con el que conformarán un bonito móvil del que cuelguen sus obras. Esta es la teoría.
Práctica, explicada por pasos:
1) Algunos han confundido microcuentos con chistecitos del tipo:
-Va un caracol y derrapa
-¿Qué le dice el semáforo a un coche?: no me mires, que me pongo rojo
-¿Qué le dice el cola-cao a la leche?: no me eches un polvo que me pongo caliente.

O con cosas como éstas:
-Yo soy normal, ¿soy anormal?
-Luis, Luis, Luis, Luis, Luis, Luis, Luis, Luis, Luis
… (y así hasta el número “n”)

2) Otros han hecho caso omiso de mi corrección ortográfica. Véase, como ejemplo, una de las obras de Ana Karenina:
-Un salído fue asta la casa del señor salído, pero su madre la digo que no estava por que habia salído.
3) Teniendo en cuenta la riqueza étnica de la clase (4 magrebíes, 2 gambianos, 1 rumano, 1 colombiana, 2 rusos, 2 uruguayos, 1 holandés y el resto de por aquí), hemos añadido microcuentos en cada una de las lenguas maternas de los alumnos. Esto le ha encantado a Antonio Vargas Heredia (dato importante: no ha hecho nada en todo el curso) y se moría de ganas de llegar a su casa para pedirle a su abuela que le escribiera algo en calé. Yo me muero de ganas de que llegue el lunes para ver el resultado.
4) Parte logística y de infraestructura: ¿cómo hacemos el móvil?. Antes de pasar a explicarlo, creo importante advertir que mi relación con el personal no docente de los centros (al igual que con los camareros de los bares a los que voy a desayunar a la hora del patio) siempre ha sido excelente. Así que he contado con 2 aliados imprescindibles:
LA SECRETARIA: me ha dejado, para hacer los agujeritos de las tiras plastificadas, un horadador que hace los agujeritos con forma de corazón.
EL CONSERJE: me ha hecho una especie de parasol con pie incluido para colgar las obras de arte.


Resultado: la clase se ha convertido sin darme apenas cuenta en una cadena de producción:
TODOS querían la máquina de hacer agujeritos con forma de corazón.
TODOS querían pegar los corazoncitos que se iban depositando sobre las mesas en sus carpetas.
TODOS querían cortar el hilo con el que colgaremos las tiras.
TODOS querían meter el hilo por el agujerito con forma de corazón.
TODOS pedían tijeras para todo ello.
TODOS querían bajar a plastificar las tiras.
TODOS querían llevar el parasol a cuestas y convertirlo en un tiovivo.
TODOS lo querían TODO.

Así que me he puesto en alerta roja: o entraba en estado de shock o me relajaba. He optado por lo último.


Increíble: ha funcionado solo. Después de distribuirlos con un cierto orden (he asignado las labores de mantenimiento y producción en cadena a los hiperactivos, oséase el 60% de la clase) y al resto les he dado más tiras para escribir más cuentos o para que dibujaran en ellas.
Quedará bonísimo, espero.
Otra cosa que tendré que pensar es qué hacer con el parasol cuentístico, pues tal artefacto en un aula ordinaria dura un telediario.
Creo que acabará en la biblioteca. Es otra forma de leer, ¿no?

Por: la verdadera violante | General | Comentarios (4) | Referencias (0)

Comentarios

Srta. Violante, ante todo quiero pedirle disculpas por las amenazas lanzadas contra su persona en el último comunicado hecho por el grupo de ciudadanos al que represento (ya no le recuerdo más a quien represento!). La felicito por este relato tan elegante que al mismo tiempo ha sabido adaptar a nuestras posibilidades intelectuales, y se lo agradezco.Puedo comprovar que los alunmos de nuestro barrio despuntan en sus clases de literatura. ¡Aproveche para sacarles el genio que la mayoria tienen en su interior!.
También quiero aprovechar para decirle a la Srta. Paulina Scorcelleti que no hacia falta que nos humillara con su respuesta usando ese tono tan agresivo. Que sepa que mañana mismo iré al quiosco de la esquina a comprar La Vita Nuova del Sr Dante, y nos lo leeremos todos.
Solo me queda decir al Sr.Agustín Prado, gracias por su apoyo incondicional a los Berrocal.

MPPekín. | 12-11-2005 01:44:33

Date por muy satisfecha, ya desearíamos muchos profes que TODOS se implicasen, aunque fuera en ... en labores de manualidades.

Por cierto, me han soplado que nos has implicado a julieta y a mí en un asunto de Moodlemanualidades.

Lu | 12-11-2005 16:59:55

Quise decir bricomoodle o cómo diseñar cursos en Moodle.

Lu | 13-11-2005 14:05:45

Para los incrédulos y los de poca fe, doy testimonio de que el parasol cuelgamicrocuentos ha quedado "monísimo". Tiene, a mi modesto modo de ver, un pequeño inconveniente, y es que sus cuatro aspas están a la altura del ojo. Por lo que ya me estoy preparando yo por mi parte otra obra de ingeniería: una cadena de contención para el próximo día que vayamos a la biblioteca. Pues ya me imagino yo la escena. Los recien estrenados autores querrán enseñar, todos a la vez, a sus condiscípulos sus maravillosas obras de arte. Y los condiscípulos querrán ir todos a la vez, muertos de envidia, a boicotear el "Performance". Total, que a 25 alumnos de primero de ESO lanzados en masa, no hay estructura que lo resista.

reina de los mares | 14-11-2005 16:12:28

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009