Desde este humilde espacio cibernético, donde todo es posible, regalo palabras para explicar una parte de la vida (¿docente?). Se puede leer, se puede opinar e incluso se puede disfrutar.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Viernes, 04 de noviembre de 2005
Hoy hemos iniciado tema nuevo en clase (3º de ESO) y, como de costumbre, un texto relacionado con el contenido de la unidad en cuestión. En este caso se trataba de un fragmento de “Bajarse al moro”.

A mí me gusta que reparen antes que nada en el título: estructura sintáctica, registro lingüístico, recursos empleados… y su posible vinculación con lo contado. Aprovechando, además, que en el tema anterior tratamos las locuciones y frases hechas, les he preguntado por el significado de esta expresión. El más rápido en contestar, como siempre, Alexis el inoportuno:
-Bajarse al moro: Hussein, baja. Y se ha quedado tan ancho.
En fin, que hemos empezado a leer (a Alexis le he “premiado” encargándole de las acotaciones) y se han quedado con la intriga de saber en qué paraba la historia. Así que he improvisado un mapa conceptual en la pizarra con los datos que ellos me iban dando sobre lo que habíamos leído.
A partir de aquí hemos dividido el encerado en 2 partes: a la izquierda, las posibles continuaciones de la historia que ellos me iban dando; a la derecha, la real, desgajada poco a poco para no perder la intriga.
Llegados al punto en el que les pregunto cómo creen que Elena y Chusa van a transportar la mercancía, ha tenido lugar el siguiente diálogo:
ELLOS: -En la maleta, entre la ropa.
-En el peinado
-En cajas de galletas, etc., etc.
YO: -Venga esa creatividad, que no se diga. Os doy una pista: se trata de una parte del cuerpo.
ELLOS: - sí, por el ano, que lo vi en la tele, decía Mariajo bajando la voz cuando decía “ano” mientras los demás suspiraban un “hala” comunitario.
YO: -no exactamente, pero casi. Va, sin remilgos.
-¡El chocho! –ha exclamado Natacha sorprendida por sus propias palabras.
YO: -¡Correcto! Pero como estamos en clase de lengua y sabéis que el lenguaje vulgar es precisamente el que hay que evitar, utilizaremos la palabra “vagina”.
ELLAS: ¡Uy, qué asco! / ELLOS, callados.
El hecho de que Elena le birlara el novio a Chusa les ha parecido de lo peor:
-Yo desde el principio he dicho que me parecía una lagarta.
-Pobre Chusa. Y Jaimito, ¿por qué tiene un ojo de cristal?
-Si el novio es policía, será un policía corrupto, ¿no?
En resumen, que suerte que tengo la costumbre de borrar la pizarra siempre antes de salir del aula, que si no mi compañero de fatigas se la encuentra llena de círculos con palabras como “vagina”, “corrupción”, “traición” y “moro”. Seguro que lo habría entendido…
Por: la verdadera violante | General | Comentarios (4) | Referencias (0)
Aproveche de la nueva sabiduria juvenil a la hora de realizar comentarios de texto. Seguro que después de un buen analisis detrás se esconde técnicas de trabajo literario inexploradas. No se deje llevar por las primeras impresiones.
mppekin | 04-11-2005 00:36:25
Querido MPPekín: veo que es usted muy rápido. Ya sabía yo que si encendía el ordenador a estas horas, caís fijo en el tentación. Hala, ya sólo me queda hablar del Patricio. Eso, pasado mañana, que voy adelantada
Violante | 04-11-2005 00:40:06
Sabido que compartimos proyecto editorial, tu post me resulta premonitorio. Ya te contaré cómo me ha ido a mí, qué clase de materia prima es con la que trabajo(amos).
Bea, en el blog de julieta se declara adicta a tu rincón. Aprovecho para declararme también aquí tu... blogadicta.
Lu | 05-11-2005 14:22:40
Lu | 05-11-2005 19:19:08