Desde este humilde espacio cibernético, donde todo es posible, regalo palabras para explicar una parte de la vida (¿docente?). Se puede leer, se puede opinar e incluso se puede disfrutar.
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Viernes, 30 de septiembre de 2005
Hace tiempo que están condenados a extinguirse, pero mientras desaparecen y no, a una siempre le toca alguno. Ellos no sé si aprenderán, pero lo que es yo...
Los hados y mi "cap d'estudis" ( entre otros factores que ahora aquí no voy a mentar para no ser pesada y también para no contarlo todo de golpe) han querido que este año no tenga 1º y 2º de ESO. Veía yo abiertas las puertas del cielo cuando llegó la dichosa frase: "hay que cuadrar las horas". Y, hala, ya me veis a mí repitiendo con 1º, y digo literalmente, porque me han metido en el variable a casi todos los repetidores. Y eso que especifiqué que el requisito para apuntarse era que les gustara leer y escribir (crear, más bien), cosa que es excluyente con la condición de repetidores, normalmente. Así que en mi variable de "Cuentos y leyendas" tengo auténticas leyendas vivas; verbigracia:
1) Mi Mohamed, el rey de la pista: mis compañeros de Departamento lo llamaban el año pasado "mi hijo adoptivo". Tal era el lazo de unión entre nosotros. Estoy hablando de un muchacho hiperactivo que venía siempre con el estuche vacío y se lo llevaba lleno sin importarle un bledo que para tal transmutación necesitara levantarse de la silla como 10 veces en una hora mientras tú estabas intentando explicar la diferencia entre lexemas y morfemas a una clase poco ávida de conocimientos. Mi niño venía a buscarme todos los lunes por el pasillo con la intención de que le diera permiso expreso (era su tutora) para ir al mercadillo.
-Es que mi madre m'ha comprao un chándal muy feo y lo tengo que cambiar. Anda, déjame.
-¿Pero no entiendes que yo no te puedo dar permiso para eso? Anda, vete a clase. Hoy sales a la una, así que aún podrás ir al mercadillo, que está hasta las dos.
-¡Sí, hombre, a esa hora sólo quedarán los feos!
Desarmada ya a las 9 de la mañana, sólo que quedaba decirle que probara a llamar a su casa y que, si venía su madre a buscarle, que ya era cosa suya. Y el muchacho, lejos de amilanarse, bajaba a conserjería y, como nos conocemos, yo bajaba a hurtadillas detrás de él (¡cómo nos tenemos que ver!). Y en éstas que me veo al conserje poniendo caras raras al teléfono y diciéndome "ponte, ponte". Y yo, "sí, hombre, si sólo hablan bereber, que me los encontré a todos en el Mercadona e hice una sesión de tutoría sin chaqueta en el pasillo de los congelados. No sé con qué idea se quedarían teniendo en cuenta que mi niño era el intérprete entre ellos, los 6, y mi carro y yo."
Pues eso, que ya no soy su tutora pero lo vuelve a tener. Sus hábitos siguen siendo los mismos: viene en chándal, sin material de ningún tipo y risueño una mala cosa. Eso sí, es el más feliz de la clase y no ha escrito un cuento ni medio aún. Hizo un intento de trabajar que no tiene desperdicio. Les hago buscar en el diccionario todas aquellas palabras desconocidas para ellos cada vez que leemos un cuento nuevo. Él cogió una hoja del suelo, abrió el diccionario y empezó a escribir números. y me dice:
-Mira, te apunto aquí las páginas donde puedes encontrar las palabras éstas que m'has mandao.
-Pero, Mohamed, esto es un boleto de la primitiva, hijo. Yo quiero que escribas y cuando acabes, puedes hacer un dibujo representativo de la palabra.
-¿Tú estás loca? Yo te pongo esto, y si no, nada.
Y después de enseñarme una lista de números sin sentido para mí pero que reflejaba la emoción del trabajo hecho para él, me dice:
-¿Te dibujo un barco pirata?
Y le tuve que decir que sí, así de sencillo. De momento no le dije que aprovechara para escribir un cuento sobre Peter Pan y el Capitán Garfio, ya que tenía el barco.
Éste pupilo es uno de los 25 que tengo en este crédito. Se ve que a todos los que llegan nuevos me los colocan allí. "Es que han triat aquest", me dicen. Y digo yo: "Claro, si yo tuviera 11 años y me preguntaran el primer día si quiero reforzar matemáticas o leer cuentos, también triaria aquest. Pero es que el planteamiento no es ése, hacemos más cositas, que tienen que trabajar, eh?". -"¡Ay, qué graciosa eres!". -"Sí, su graciosa majestad...; y tú qué listo". Y paso de 23 a 24 así, en un plis-plas.
Suerte que me pilla en el primer trimestre y me ayuda a aumentar mi conocimiento sobre el género humano en sus diferentes fases de evolución.
Hoy he empezado con mi Mohamed. El resto del crédito, en las próximas entregas.
Por: la verdadera violante | General | Comentarios (2) | Referencias (0)
HOLA SOY CRISTINA Y SOY SOBRINA DE YOLANDA ME HA GUSTADO MUCHO LA LECTURA AUNQUE ALGUNAS PALABRAS NO LAS HAYA ENTENDIDO UN BESO CRISSSSSSSSSSSSS
CRISTINA | 03-10-2005 18:40:24
No me extraña que arrases en 1º, ante tal disyuntiva, me pongo en la piel de los alumnos y yo también me apunto a tu CV. Un consejo : aprovecha y escribe un guión para una de esas series que triunfan en Tele 5 (acabarías con Los Serrano, entre otros). Y por cierto, si te sirve de consuelo, yo tengo alumnos que habiendo llegado al tope de su evolución siguen pensando que 0 dividido entre 30 es igual a 30, o que los conejos tienen dos patas (como Bugs Bunny). Me pregunto qué pasará cuando tenga que explicarles qué es un polinomio : ya me imagino el comentario del Joshua o de la Vane : -¿ y eso de los polimonios pa qué sirve profe ?
-¿ Pa qué ? Pa cagarla chicos.
PD : Me he reído mucho con tu historia.
JOSEP | 27-10-2005 23:26:18